lunes, 12 de marzo de 2012

P e r s o n a l.-

Aveces uno no tiene de donde aferrarse
Aveces en las noches cierro los ojos e imagino que estoy en mi cama, durmiendo con mi almohada purpura, con la ventana al lado izquierdo y mi madre al ladito roncando como siempre. Creo que en cualquier momento giraré y la abrazaré sintiendo que nada más podría ser mejor, pensando en que todo perdería sentido si no pudiera decirle cada día que es la más hermosa.
Aveces cuando veo a los hombres en el metro, hombres pequeños, un tanto pasaditos de peso, y con esa sonrisa de haber sido un ganador, de SER un ganador, siento unas ganas tremendas de abrazarlo, de que hablemos de música, de usar sus chalequitos y sentir olor a aserrín y belmont rojo de 10.
Creo que ni en el más cursi de sus sueños podrían imaginarse lo mucho que los extraño.
Quizá mañana los llame y les pregunte " ¿Sabe quien soy :)?".
Los adoro.