En medio de la pista perdemos nuestras almas
Si te volteas disparo.
Adoro tus pupilas, adoro mis pupilas
Me he inyectado el humo de tu boca y sabe a sangre.
El anterior ha fallecido, lo he envenenado y ahora lloro, lloro, lloro.
Estoy viuda dentro de un cajón lleno de insectos que suben por mi falda. El drama continúa y nos quedamos sin presupuesto. Esto es de bajo presupuesto, hasta las lagrimas son falsas. pequeña mentirosa.
No corras!